Redención

Redimido

Por dónde empezamos? Porque este final de Tour nos ha dejado dos cosas bien diferenciadas. Por un lado la redención de Van Aert, espectacular su victoria ante Pogacar, por otro lado el ciclismo de la «New Way» en el que preparan un recorrido espectacular en un ambiente espectacular para luego cargárselo con una decisión ridícula.

Sé que muchos estáis de acuerdo con estas modernidades de la toma de tiempos, la seguridad de los ciclistas y bla, bla, bla… pero lo primero que deberíamos hacer es asumir que el ciclismo es un deporte de riesgo, lo segundo es que no pasan más desgracias porque «Dios no quiere» y, lo tercero, que la seguridad se puede mejorar en muchas cosas pero no capando la competición.

Si a todo esto le sumamos que la etapa en si sí que se está disputando, con el consiguiente riesgo para la integridad física de los que luchan por ganarla, nos encontramos con el esperpento de ver menos competitividad que en muchas marchas cicloturistas.

Para colmo, o para suerte de todos los espectadores, el propio líder de la carrera decidió meterse de lleno en la disputa de la misma mientras sus más directos adversarios se paseaban por las calles de París con total seguridad, seguridad de la que no gozarían como turistas.

Ni concentración ni concentraciona, si quieres ir a La Vuelta ya puedes cambiar primero el baño y reformar el vestidor.

Es un tema mil veces tratado y, precisamente por eso, no quiero centrarme en ello pero no dejaré de calificar este tipo de decisiones como VERGONZOSAS para el ciclismo. Os imagináis un partido de futbol que a partir del minuto x sólo se dispute el partido pero los puntos no cuenten para La Liga? Pues eso hace el ciclismo. Allá ellos, es su negocio, es su trabajo, es su vida. Si eso les parece bien…

Las últimas etapas del Tour no tuvieron más emoción que los rumores sobre una posible enfermedad de Pogacar, el quiero y no puedo de Visma o lo mucho que insistía Pogacar sobre su cansancio y ganas de irse para casa. No sabría decir el qué pero algo está pasando.

A propósito de esto parece casi descartada la presencia del esloveno en La Vuelta, algo que se daba por hecho al inicio de este Tour, abriendo así las puertas a la participación de Juan Ayuso (vetada por Pogacar allá donde él esté) que ha cambiado de agente buscando una salida de UAE.

Ayuso recibiendo la noticia de su convocatoria para La Vuelta ayer por la mañana en Ibiza.

Pogacar, tantas veces criticado en este espacio, se ha ganado mi total admiración en esta última etapa del Tour. Ha honrado el maillot amarillo que portaba decidiendo disputar la etapa en vez de darse un paseo por la ciudad, ha sido derrotado y ha vuelto a parecer humano. Wout Van Aert no pudo tener mejor rival ni mejor escenario para redimirse.

El belga, desaparecido durante todo el Tour, tenía la etapa marcada. Campenaerts, Jorgenson y el propio Van Aert se metieron en el reducido grupo que decidió disputar la etapa y ejecutaron su táctica a la perfección. Jorgenson, que es más diesel que el motor 1.9 del Citroen Xsara, ejecutó varios movimientos de desgaste para Pogacar y Van Aert no sólo se conformó con soldarse a rueda de Pogacar y jugársela al sprint sino que aguantando un primer ataque del esloveno sacó toda la clase que atesora para remacharlo a 300 metros de coronar Montmartre siendo el primer corredor que consigue soltar a Pogacar en los últimos dos años. Fue sin duda uno de los momentazos del Tour.

Inédito en los 2 últimos años

La bajada estaba peligrosa, peligrosísima, y Van Aert se la jugó como sólo alguien necesitado de esa victoria se la jugaría. Pogacar asumió su derrota en la cima y no arriesgó ni un ápice en la bajada, se dejó coger por sus perseguidores y no les disputó la segunda plaza. Estará madurando? Sea lo que fuere debemos darle las gracias. Nos ha regalado una última etapa a la altura del Tour, la última etapa que el Tour se merece, con un ganador perfecto, con una disputa genial.

Van Aert lo celebró como nunca, con una rabia exacerbada, con una inmensa alegría, con la emoción del que sabe que puede pero no llega, con el orgullo del que decidió Tours pero había pasado desapercibido en este. Décima etapa para él en el Tour, que no sea la última.

Y a ti, qué te ha parecido este Tour?