La peor Vuelta de la historia en la peor España de los últimos 50 años.

«Si no estás con nosotros eres un genocida»

Esta Vuelta ha sido tan patética a nivel competitivo que ni ganas he tenido de escribir nada sobre ella. Este formato de Vuelta «Guillenizado» no da más de sí, es malo, descompensado, hecho para «aficionados cool del grável» que lo mismo están preparando la QH que se meten a correr una ultramaratón, hasta algunos acaban siendo presidentes de federaciones 😉

Etapas intrascendentes en su gran mayoría con finales en cuestas propias de BTT, tanto por sus desniveles como por el tipo de firme, nada nuevo en la casa del Señor… Guillén.

Vingegaard ganó con lo mínimo, un ataque en Ordino en el que reconoció que se había equivocado en la distancia y otro en la Bola del Mundo fue su huella en carrera.

Almeida estuvo en su sitio, que es ser segundo cuando alguno de los dos mejores de las Grandes Vueltas están en carrera. Parecía que sí pero no, o eso nos querían vender porque la realidad es que Vingegaard al 75% solo puede perder ante un rival, el mismo que a día de hoy es también mejor que él aun estando al 100%.

UAE, ese país democrático como los haya y que para nada es sospechoso de explotar a ciudadanos no nacionales (guiño, guiño) se llevó 7 etapas, casi nada. Es un equipo que destaca tanto por la calidad de sus corredores como por la estupidez de algunos de ellos, especialmente 2 que hablan el mismo idioma que nosotros.

Fijaros el nivel de la carrera que Pidkock, ese «mountainbikero» reconvertido a ciclista ha conseguido que no lo bajaran del podio. Bueno… podio… podio inexistente y representado por los propios corredores en el garaje del hotel sobre unas neveras de plástico. Marca España.

Marca España

Visto lo visto solo nos queda hablar de lo que llevo 2 semanas evitando hablar, de la panda de terroristas y sinvergüenzas que se han dedicado a reventar la carrera y a poner en peligro no sólo sus vidas, que me importan poco, sino la de todos y cada uno de los integrantes del pelotón que componía esta Vuelta a España.

Hay que ser muy inconsciente o muy gilipollas para no darse cuenta del peligro que entraña abalanzarse sobre un pelotón que circula a alta velocidad. Por desgracia ya ha habido muertos en circunstancias similares, quizás era lo que buscaban.

Hay que ser muy inocente o un auténtico sectario para no darse cuenta de quién está detrás de este boicot, que es una cortina de humo y que nada tiene que ver con la participación de un equipo concreto en la carrera.

Hay que ser muy hipócrita para centrar las iras en un equipo sin financiación israelí y dejar pasar por alto a otros, Movistar en concreto, que pertenece en casi un 50% a un magnate de ese país.

Hay que estar podrido de ideología para creer que Hamás no es igual a la población palestina pero el Gobierno de Israel sí es igual a toda la población israelí.

Hay que ser muy mala persona para creer que si no comparto tu «forma de protesta» no quiere decir que esté a favor de la guerra o que sea insensible al dolor y a las muertes. Lecciones de moralidad las justas porque si escrutamos la vida de cada uno seguro que nos llevaríamos grandes sorpresas.

Queréis protestar? Yo os digo donde. CONGRESO DE LOS DIPUTADOS.

Te has ganado un fan.

Ayer había niños, ancianos y aficionados en general corriendo despavoridos alejándose de los altercados. Esos no os importan? Bah, no compares… No, mejor no comparo porque no quiero entrar en la historia reciente de España, esa que nos ha traído hasta aquí, esa que ha puesto a condenados por terrorismo con la llave de la gobernabilidad de la nación.

Es curioso como siempre los que van de adalid de algo suelen actuar y convertirse exactamente en lo contrario. No aceptan el debate y si no estás conmigo estás contra mí. No estás a favor de lo que se hizo en La Vuelta? Sionista, facha, ultraderechista!!! Me enfado y no respiro o lo que es lo mismo en este «mundo moderno», te bloqueo. «Un menos».

Guillén vete, pero no ahora, no nos hagas creer que te vas por el escándalo de los terroristas. Aguanta un añito y vete el próximo después de que nos prepares otra mierda pinchada en un palo como las que nos tienes acostumbrado.

Dedicado con cariño a «Un menos» el tolerante.