Hay rumores…

Bonito no es…

A falta de emoción real sólo nos queda hacer como esos medios sensacionalistas, odio especialmente a ese que lleva en su nombre al deporte más fantasma que he conocido nunca, y especular con el rumor de una posible enfermedad que puede minar el rendimiento de Pogacar.

Podría ser… pero bendita enfermedad que no le impidió batir el récord de la subida al Ventoux que estaba en poder de Ivan Mayo desde el año 2004. En realidad el récord lo propició Vingegaard que, apoyado en todos sus peones perfectamente distribuidos por toda la subida, fue el que puso ritmo y ataques. Pogacar hizo un amago de contraataque pero el danés respondió bien, sin titubeos.

Para ganar hay que probar y eso está haciendo Visma, pero hay que probar con convencimiento y nunca he visto a alguien convencido atacando mirando hacia atrás. A Vingegaard le falta confianza, probablemente también algo de piernas pero, sobre todo, confianza. Es un líder raro, introvertido, quizás algo falto de carácter, o eso es lo que transmite.

Ventoux nos deja un poco como estábamos, Pogacar sin fisuras, Vingegaard con más ganas que fuerza, Visma moviendo a su equipo buscando lo imposible, Lipowitz haciendo méritos para «jubilar» a Roglic y subirse al podio y todo un elenco de corredores peleando por definir el top10.

Llevo tiempo diciendo que UAE se está cargado de soberbia, tanto por alguna de sus actuaciones (véase Politt este mismo día amedrentando a Romeo) como por ciertas declaraciones tanto de su líder como de alguno de sus compañeros. Algún día se verán necesitados de ayuda… veremos si hay alguien dispuesto a brindársela. Aunque conociendo como funciona el mundillo no faltarán almas que se vendan por 4 maravedís.

Más allá de esto la etapa nos dejó otras noticias: «resurgimiento» de Enric Mas, «colapso» de Johannessen y victoria de Soudal ya sin el niñato en carrera.

Pena de algún director en el coche

Mas se metió en la fuga del día, fuga numerosa y con muy buenos corredores. Y se equivocó, se equivocó atacando tan pronto en una subida dura y famosa por su viento en la parte más alta y desgarbada. Mas no está acostumbrado a este tipo de esfuerzos, a dar la cara. Y no es una crítica, son sus características como corredor.

Detrás venían auténticos «bregadores» que saben lo que es tirar, que saben lo que es vérselas en las fugas, que saben exprimirse porque nunca tenían que guardar nada, y eso se nota.

Quizás en otro tipo de subida hubiera funcionado ese ataque temprano, quizás con otro tipo de perseguidores, quizás con otro tipo de piernas, quizás… pero la realidad es que aun haciendo una muy buena etapa Mas se quedó sin premio, incluso fue superado en los metros finales por Pogacar y Vingegaard en su tradicional sprint de cada final de etapa.

Habría sido un gran futbolista, al menos actitud tiene.

Es imposible no pensar en Tom Simpson cuando llega el Ventoux, sobre todo si sucede algún episodio como el de Johannessen. Por suerte el resultado distó mucho de ser el mismo y el noruego se recupera favorablemente.

La victoria final fue para Paret-Peintre, gregario huérfano de líder desde que Evenepoel los cambió por un Big Mac. Se aprovechó muy bien del trabajo de Healy y de la ayuda final de su compañero Van Wilder, al final hasta van a agradecer el abandono de Remco.

Nos quedan 3 etapas para dilucidar cuál será el resultado. Apostamos?

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