Ya está aquí, con una semana de retraso por culpa del Mundial de fútbol, en apenas 48 horas dará comienzo el que podría ser el quinto Tour del británico Chris Froome. Tour que a punto ha estado de comenzar sin él después del veto de la organización que se negaba a admitirlo hasta que no hubiera una resolución sobre su presunto dopaje, resolución favorable al corredor que llegaba apenas 24 horas después y que la AMA no recurrirá.

En condiciones normales Froome sería el claro favorito, en las condiciones actuales, después de haber hecho Giro, le quitamos el “claro” para que sea tan sólo “favorito”. Si hay un corredor en la actualidad con capacidad para doblar Giro y Tour y ganar ambos es él, veremos si lo consigue. Recordemos que ha hecho un temporada, a nivel deportivo, muy cómoda, la ideal teniendo en cuenta el reto al que se enfrentaba. Llegó al Giro corto de forma, hizo una buena crono inicial, minimizó pérdidas en las etapas más complicadas, test en Zoncolán y zarpazo final. Estoy seguro de que ha medido cada esfuerzo, cada pedalada, cada Watt que ha generado y que llega al Tour bien, muy bien. Lo hace, como siempre, con un equipazo; Thomas, Poels, Kwiato, Castroviejo, Rowe, Moscon y el jovencísimo Bernal en el que muchos ya ven al corredor total que dominará en los próximos años, tiempo al tiempo. El Tour no entraba en los planes iniciales del colombiano pero una decisión un tanto controvertida, por lo inesperado, hizo que se acabara colando en el 8 del equipo para la ronda gala, recordemos que será el primer Tour con 8 corredores, un dato que podría ser muy muy importante.

¿Y quienes serán las alternativas a Froome? Dumoulin, Porte, Nibali, Bardet, Urán, Yates y Nairo parecen las más seguras.

“Oye parce, dosifica… el Ventolín !

Vamos a empezar por Nairo, ganador de Giro y Vuelta y conocedor del podio del Tour. A diferencia del año pasado, dónde se equivocó estrepitosamente en la elección del calendario, llega muy fresco a la carrera, en condiciones óptimas diría yo. Hizo su último test en Vuelta a Suiza donde se llevó una etapa y donde pudo comprobar, si todavía tenía alguna duda, que Landa ni está ni se le espera como hombre de equipo sino más bien todo lo contrario. Tendrá el enemigo en casa y dudo mucho de que se aprovechen de su “tridente” para jugar al ataque y poner en jaque al equipo del líder, una vez más recordemos que este año se compite en equipos de 8. Aun con todo esto es la alternativa más fuerte a Froome.

Dumoulin es el único de los favoritos junto con Froome que llega después de haber estado en el Giro, algo muy difícil de entender, ya que de no haber estado sería sin duda alguna el favorito nº 1 para llevarse el Tour. El mejor en la CRI, poco terreno tendrá para demostrarlo, y siempre con los mejores en la montaña, el Giro podría ser una losa muy difícil de superar.

Nibali es el único de los “outsiders” que ya sabe lo que es ganar el Tour (y las otras 2 Grandes), lo empezó a ganar en aquella etapa de adoquín donde Froome se fue al suelo y dejó huérfana de líder la carrera. Fue un Tour raro donde el italiano dominó con gran autoridad. Es sin duda el que mejor ha sabido explotar sus cualidades para conseguir un palmarés en el que, además de las 3 Grandes, figuran carreras como Tirreno, Lombardía y Milán Sanremo. Contará con el apoyo de Pellizotti, Pozzovivo y los hermanos Izaguirre principalmente aunque corredores como Haussler, Colbrelli y Koren pueden ser claves en la etapa de adoquín.

Porte, el eterno aspirante que creció a la sombra de Froome, llega como los últimos años en muy buenas condiciones y con un gran equipo a su servicio, si fuera él no desaprovecharía la oportunidad que le brindará el adoquín teniendo como compañeros a corredores como Van Avermaet, Schar, Guerrans, Kung o el propio Van Garderen. En su contra, no sabe todavía lo que es subir al podio, no sólo en el Tour, sino tampoco en una Grande. Si tuviera que apostar por un ganador no me jugaría mi dinero por él.

Bardet, la “esperanza francesa”, llega después de haber sido podio los dos años previos. Contará con un par de buenos compañeros para el adoquín y capaz de atacar en la montaña. Se encontrará con un Tour distinto en el que las “alianzas” en la montaña podrían darle una mínima opción.

Urán fue una de las grandes sorpresas de la pasada edición pero algo muy raro tendría que pasar para que brillara de la misma forma en la presente. Rolland y Clarke serán sus escuderos en la montaña con VanMarcke y Phinney para el adoquín.

Cerramos la lista con uno de los hermanos Yates, Adam. Al igual que Porte no ha subido nunca al podio en una Grande, su mejor puesto en el Tour ha sido un 4º y llega con 2 victorias este año, sendas etapas en Tirreno y Dauphiné. Deberá ser inteligente y saber pescar en río revuelto.

Dan Martin, Mollema, Kruijswijk, Roglic, Barguil, Fuglsang y Zakarin deberían estar completando el top 10 si deciden disputar la general aunque dada la terna de favoritos con la que cuenta este Tour quizás deberían pensar en buscar etapas que de rebote seguro les meterían en la lucha de una buena general.

En resumen, si me tengo que mojar será por Froome seguido no muy de lejos por Nairo, el repaso a los sprinters lo dejamos para otro día.

JG.