Después de 2 etapas “intrascendentes” como diría nuestro amigo Ares llegaba la CRE a este Tour, CRE a la que todos los favoritos esperaban y deberían haber llegado con el mismo tiempo. No ha sido así a pesar de las dos “intrascendentes” etapas que, han arrojado diferencias propias de etapas de montaña, y han mandado a un corredor de la talla de Luís León Sánchez para casa con un codo y cuatro costillas rotas.”Intrascendentes”, como si eso existiera en una Gran Vuelta como el Tour.

La CRE no ha arrojado ninguna sorpresa, la gran duda estaba en saber cómo se repartirían las dos primeras posiciones de la etapa los equipos BMC y Sky, finalizaron por este orden, y en saber lo que se dejarían principalmente 2 corredores, Nibali y Nairo. Ambos han estado en lo mejor que se podía esperar de ellos a pesar de la desastrosa organización del equipo de los petrodólares.

Las CRE siempre son un quebradero de cabeza para los equipos, condicionan por completo la elección del 8 que disputará la carrera, porque recordemos que este año son 8 en lugar de los 9 habituales, y requieren de una coordinación y una gestión de esfuerzos extrema, es probablemente la especialidad más compleja del ciclismo.

Hemos visto como muchos equipos, en función del recorrido, decidían sacrificar un par de corredores en la primera parte sabedores de que tendrían muy difícil pasar alguno de los repechos que “adornaban” la segunda mitad de la crono. Es una apuesta arriesgada ya que deben llegar 4 para marcar el tiempo del equipo y cualquier imprevisto en la parte final los podría dejar en cuadro y teniendo que esperar por alguno de ellos.

Así vimos como fue el propio Nibali el que, haciendo una “Valverdada”, rompió por completo su equipo en uno de los repechos o como Quick Step, rodando en tiempos para ganar, tenía que levantar el pie después de haber cortado el equipo en 3 grupos. Son fallos graves que se mueven entre la falta de entrenamiento específico de la especialidad, la falta de comunicación entre ellos y, en algunos casos, el pensar en el ego propio llegando a salir incluso perjudicado el protagonista de la acción. A veces es mucho más rentable perder 10″ en un repecho que perder 2 compañeros.

Como decíamos, BMC se llevó la crono con 4″ de ventaja sobre Sky, 7″ sobre Quick Step, 9″ sobre Michelton, 11″ con Sunweb, 35″ con Cannondale, 50″ con Bora, 51″ con Astana, 52″ con Kausha y, cerrando el top 10, Movistar a 53″ en el mejor escenario de los posibles. Cualquier pérdida entorno al 1′ habría sido buena, hasta el 1′ 20″ lo más probable y, con más de 1’30”, habría sido una muy mala noticia para los azules. Justo detrás de los españoles paraban el crono Bahréin ya por encima del 1′ con Lotto-Jumbo y Trek ambos alrededor del 1’15”.

La general individual de los favoritos quedaría encabezada por Thomas, recambio de Froome en caso de debacle del tetracampeón de la carrera, con Dumoulin a 8″, Urán a 32″, Majka a 47″, Fuglsang a 48″ igual que Porte, con 1″ más el ruso Zakarin, a 50″ Valverde y Landa, Froome a 52″, Yates a 57″, Nibali con 1’03”, Bardet y Krujswijk a 1’12, un segundo menos que Mollema y Nairo a 2’05”.

El colombiano debe pensar que está a poco más de un minuto de Froome, no nos vamos a engañar, es mucho tiempo teniendo en cuenta que llevamos 3 etapas pero no es nada insalvable. Siguen siendo los 2 máximos favoritos y deberán de estar muy atentos en las “intrascendentes” etapas que hay hasta que el domingo llegue otra de las “etapas calientes” de este Tour, la mini Roubaix.

Recen todos los creyentes para que no vuelva a suceder lo mismo que la última vez que el Tour decidió hacer este experimento, sería una verdadera pena que alguno de los favoritos se fuera para casa en una etapa que jamás se tendría que haber disputado dentro del recorrido de la Grand Boucle.

Si la cosa llega así al domingo, que no apostaría a que así sea, debería haber 3 equipos de la general interesados en arriesgar, Bahréin, BMC y Sunweb que, junto con los equipos que buscarán la etapa con sus especialistas, cualquier ganador que no salga de Quick Step sería una sorpresa, nos deberían proporcionar una etapa preciosa que no compensará los riesgos a los que se someterá el pelotón.

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El día anterior servía para que Peter Sagan aprovechara la caída producida en la última curva para batir, no sin apuros, a Colbrelli y Demare y así enfundarse el maillot amarillo con su primera victoria. Etapa que debería haberse invertido en orden con la CRE ya que ningún equipo de la general, este año son muchos, se implicaría en ella teniendo una etapa tan exigente al día siguiente.