El presidente de la UCI David Lappartient ha anunciado este jueves 28 de diciembre que la próxima edición de La Vuelta Ciclista a España será el escenario elegido para probar la introducción de bicicletas eléctricas en el pelotón profesional “de forma autorizada”, puntualizó.

Lappartient reconoce que su buen amigo Javier Guillén había sido el impulsor de la idea: “Sólo estará permitido accionar el motor en tramos planos y en principio tan sólo en los primeros 100 kms de cada etapa” puntualizaba. “Javier (Guillén) nos ha hecho ver que al aficionado sólo le interesa ver los finales en alto y que los tramos planos sólo sirven para echar la siesta. De esta forma los corredores llegarán con mucha más fuerza a los muros finales y el expectáculo estará garantizado “.

“Qué relevancia tienen etapas de 200 kms? Los corredores se las hacen fumando!! Pero si las reducimos a 60 ó 70 kms el ciclismo perdería la parte épica de la que tanto presume y de esta forma conseguiremos mantenerla” afirma Guillén. “Hemos sido pioneros en muchas cosas, 11 finales en alto, etapas de 100 kms, salidas en bateas, cronos por paseos de playas (aunque los elitistas de los ciclistas se negaron a pasar por allí en carrera) y ahora queremos dar una vuelta de tuerca más con la introducción de las bicicletas eléctricas en competición”. Además podría ser “el principio del fin del dopaje” finalizó.

 

El ya exciclista Alberto Contador no quiso dejar de opinar sobre el asunto “Es una pena que no lo hubieran hecho antes, los corredores que enganchan a la afición son los escaladores y con esta nueva norma habríamos podido dar mucha guerra y espectáculo”. Fuera de micro se le escuchó decir algo molesto “Es una vergüenza que culosgordos (como se conoce a los sprinters en el mundillo) como Sagan tengan 3 mundiales y yo ninguno”.

 

Todo evoluciona y el ciclismo no se quiere quedar atrás.

 

JG.